Una no sabe exactamente qué la origina, pero siempre está contigo, acompañándote. Es un vacío en el pecho, un nudo en la garganta, una presión en la cabeza. Es un pequeño duendecillo paranoico susurrándote constantemente que no vales para nada, que estás haciendo el ridículo y que todos se están riendo de tí por dentro, que te pregunta constantemente por qué acabas de decir esa estupidez, o por qué carajo te has quedado callada en ese preciso momento. Es un duendecillo que te recuerda que estás gorda, que tu voz es irritante y que ese chico o chica que te gusta nunca se fijará en tí, que la cajera del súper te ha mirado mal por la compra que has hecho, que el profesor se reirá en tu cara si contestas mal a la pregunta que acaba de hacerte.
Hay que matar al duendecillo paranoico.
Y no es fácil, porque es jodidamente inteligente, te ataca donde más te duele. Te hace creer que tus mejores amigos te odian y que tu familia solo te tolera porque es su obligación. En el fondo, sabes que no es real, que no es tu cerebro el que está pensando sino tu ansiedad.
Salir de compras es como salir a una selva llena de peligros, allá donde miras ves complejos, ves gente a la que desearías parecerte, gente que, a pesar de estar mirando hacia la nada, crees que te mira a tí con expresión de burla. Conocer a un nuevo grupo de amigos es una odisea. No sabes cómo son, ni como comportarte. El duendecillo te susurra que no seas tú misma, que tú misma no vas a gustar a nadie. Te dice que seas simpática y divertida, pero de tu bocas salen cosas banales, sin sentido y torpes. Hay algo que no sabe el duendecillo: ya eres simpática y divertida.
El compromiso te aterra. Y no hablo de relaciones. La simple idea de que tienes que hacer algo te produce estrés. Deberías llamar a tu abuela, deberías decirle a tu madre que este finde no duermes en casa, deberías decirle a tu padre que crees que necesitas un psicólogo. La expectación de la obligación te encierra en tí misma y te mata por dentro.
A veces lloras sin saber por qué.
Y todos te dicen que eso no es posible, que tiene que haber un motivo. Que lo busques.
Quieres que te ayuden pero nadie tiene la paciencia y el tacto para tratar contigo. La gente acaba hartándose de tus lloros y tus mierdas.
El otro día un par de amigos se reían porque una chica que medio salía con uno de ellos estaba fuera de la casa y no se atrevía a entrar porque había más gente a parte de él. A la gente le parece divertido que una persona sea capaz de esperar casi una hora a la interperie solo para evitar contacto social con desconocidos. A mí me parece totalmente comprensible.
La ansiedad social es un problema serio y tiene mucho que ver con la autoestima de una persona. Una persona con mucho amor propio ignoraría por completo al duendecillo.
Por eso no te rías de ella si no quieres hundirla. No le digas que sus preocupaciones son estúpidas porque para ella son muy reales y que le digas eso solo la hará sentir, bueno, estúpida.
Hay que asesinar al maldito duendecillo.
Y si necesitas ayuda para planificar un asesinato, no hay nada de malo en ello
El otro día al ver lo deprimida que estaba una amiga me dijo: "No es cuestión de peso, es cuestión de autoestima". En ese momento pensé que para una rubia con ese cuerpazo era muy fácil decirlo, y cuando me dijo que tanto ella, como su hermana, como absolutamente todo el mundo tenía complejos por algo, contesté que sí, que claro que ella podía tener complejos.
Pero no estaba gorda.
Estar gorda es algo que te persigue adonde vas. En la calle cientos de mujeres te miran desde los escaparates y te recuerdan lo poco que vales como mujer, lo poco apetecible que resultas.
Y no es solo cuestión de la publicidad que vende cuerpos perfectos ni de la televisión, o las películas, donde todas las mujeres que triunfan y encuentran el amor son delgadísimas y guapas (aunque las pongan como pobres mujeres sin autoestima).
Es el mundo.
Si te quejas de que la publicidad vende cuerpos irreales pero haces constantes comentarios de "yo no me follaría a una gorda", "este tío no liga ni con gordas" o "hay tías que no deberían ponerse leggins", deberías mirártelo, porque igual hay alguien como yo escuchándolos. Y es duro.
Es duro ir a una tienda y que nada te siente bien porque no hay cosas de tu talla. Es duro escuchar a tus amigos llamar gorda a alguien que está mejor que tú. Es duro salir y que nadie te mire dos veces. Es duro mirarse al espejo y odiar lo que ves.
No voy a empezar con tonterías de autoaceptación, de amor propio y de ser feliz teniendo el peso que tengas. Si eres una persona abierta y que se gusta a sí misma, es obvio que puede que tu peso no influya en tu vida normal, pero si tienes un mal día, o ansiedad, o cualquier problema mínimo de autoestima, la preocupación sobre tu peso se multiplica por mil. Cualquier comentario, te afecta. Cualquier pequeño desprecio, lo asocias a tu cuerpo.
Igual os suenan comentarios de "no me importa que estés gorda, es simplemente que no es sano" "Tu salud es importante", "deberías cuidarte más" "No es por estética es que comer tantos bollos no es sano" "No me parece mal que esté gordo pero es una cuestión de salud"
Comedme todos el coño.
Claro que la salud es importante y que el sobrepeso es factor de riesgo de muchísimas complicaciones y enfermedades, pero no os veo tirándoos de los pelos por ver a alguien fumar, o comer comida rápida, o beber excesivo alcohol. No, es mucho más peligroso para tu salud tener lorzas. Que utilicéis esa excusa para enmascarar vuestra gordofobia me parece muy hipócrita. Sí, joder, estamos gordos. No todos somos así por comer bollos. No a todos nos resbala que un gilipollas se ría de otro por tirarse a una gorda.
Aparte de que influye la constitución y la genética de una persona en su peso además de la alimentación; que hay gente que se alimenta mucho peor que yo y que probablemente tenga más riesgo de colesterol o diabetes que yo (pero como está delgada porque su metabolismo y su cuerpo es así, no hay dios que le espete que se cuide más o que haga ejercicio) es NUESTRA PUTA vida, y NUESTRO PUTO problema.
Haré ejercicio y me pondré a dieta si me sale de los putos ovarios.
Pisoteando y denigrando a un colectivo tan grande, sólo creáis una sociedad llena de personas con ansiedad, que necesitan atiborrarse a comida para superarla, lo que hace que se encuentren peor con su cuerpo, y les produzca más ansiedad aún. Es el ciclo sin fin que lo envuelve todo.
Dejad de meteros en la vida de la gente. Que un buen amigo, mis padres o mi familia me diga que me cuide lo puedo entender, pero que un gilipollas opine sobre si mi cuerpo es sano o no sin conocerme de nada es hipócrita y duele.
Dejad de decirme que me acepte a mí misma a la vez que criticáis a todo gordo que veis por la calle. Si queréis que me acepte de verdad, aceptadme vosotros primero, no pido más. No necesito sermones, ni insultos, necesito apoyo. Necesito que alguien me diga que hoy estoy guapa o que esos pantalones me quedan genial.
Para tí es muy fácil tener autoestima cuando todos tus amigos te recuerdan constantemente lo buena que estás. A mí nunca nadie me lo ha dicho.
Sería muy fácil soltar un párrafo acerca de que no necesitas aceptación de nadie para quererte a tí mismo, que "fat bottomed girls you make the rocking world go round" como cantaba Queen. Pero al igual que rezan los eslóganes de "No enseñes a la mujer a evitar ser violada, enseña al hombre a no violar", no sólo enseña al gordo a sentirse a gusto con su cuerpo, enseña a la sociedad a respetar y a no denigrar a una persona solo porque tenga grasa de más. Que solo es grasa, joder.
Normalmente acepto mi cuerpo. No me gusta, pero lo acepto. ¿Me gustaría estar más delgada? está bien, pero soy como soy. El problema son las recaídas. Tienes una mala temporada, se te junta todo, sientes que tienes problemas para relacionarte y piensas "quizás es porque estoy gorda".
¿Qué clase de publicidad y sociedad tenemos que puede llevarme a plantearme que quizás mis problemas los origina mi peso? No digo que mi peso sea el problema, digo que, ¿De verdad te comen tanto la cabeza como para llegar a pensar que todo se debe a eso? Te meten en la cabeza que solo siendo bonita tienes un lugar en el mundo.
Ah, sí, las campañas de "mujeres reales"
Todas las mujeres son reales, eso para empezar. Ni siquiera necesitan tener vagina y un útero para serlo.
Pondremos campañas con mujeres entradas en carnes, pero aún así preciosísimas, y sin celulitis, ni estrías en la barriga, ni una sola imperfección en la cara, para luchar contra la gordofobia y ayudar a que todas se sientan bien consigo mismas. ¿De verdad creéis que ver a una mujer tan perfecta, por mucho culo gordo que tenga, me va a hacer sentir mejor?
(Siempre hablo desde el punto de vista femenino, lo entiendo, pero es lo que soy, no puedo evitarlo).
La ropa bonita no está hecha para nosotras. hoy en día diseñan todo para personas planas, sin pecho, sin culo, y con cualquiera de esas camisetas o vestidos te sientes ridícula. Obviamente la gente plana tiene derecho a vestir bonito, como todas las personas, pero toda la ropa moderna o al menos la mayoría con solo para un tipo de figura. Te hacen sentir como que estás mal hecha.
Que estamos gordas, superadlo ya. Y si nos queremos poner leggins nos los pondremos, que son muy cómodos y un idiota no me va a decir que no puedo ir cómoda por la vida. Y de nuestra salud ya nos cuidaremos nosotros solos, gracias por vuestra preocupación.
